A todos nos ha pasado: algo sale mal y sentimos que el mundo se derrumba. Un error en el trabajo, una discusión, un mal comentario… y, de pronto, el pensamiento se dispara: “todo está perdido”, “no puedo con esto”, “siempre me pasa lo mismo”.
Dramatizar es humano, pero cuando se convierte en un hábito, puede hacernos vivir en un estado constante de estrés o frustración. Aquí es donde el psicólogo Gabriel Quintanilla de Los Llanos Psicología de Albacete te puede ofrecer herramientas prácticas para aprender a relativizar los problemas y recuperar el equilibrio.
- Entender qué significa “relativizar”
Relativizar no es minimizar ni negar el malestar.
Significa poner los problemas en su justa proporción, evitando amplificarlos más de lo necesario. Es un proceso de regulación cognitiva: reinterpretar la situación con una mirada más equilibrada, realista y constructiva.
- La mente como lupa: el sesgo de catastrofismo
Desde la Psicología Cognitivo-conductual, uno de los errores de pensamiento más comunes en personas que dramatizan se llama catastrofismo: imaginar el peor resultado posible y sobreestimarlo.
Por ejemplo:
- “Si me equivoco en la presentación, todos pensarán que soy un fracaso”.
- “Una mala nota significa que nunca podré lograr nada”.
Identificar estos pensamientos es el primer paso. La misión no es juzgarlos, sino darse cuenta de que son interpretaciones, no hechos.
- Preguntas que ayudan a poner distancia
Una estrategia básica que podemos aprender con el Psicólogo Gabriel Quintanilla de Los Llanos Psicología consiste en desafiar los pensamientos automáticos.
Ante una situación que te altera, puedes preguntarte:
- ¿Qué pruebas tengo de que esto será tan grave?
- ¿Cómo pensaría en esta situación dentro de un mes… o un año?
- ¿Qué le diría a un amigo si estuviera en mi lugar?
- ¿Estoy viendo el problema en blanco o negro, sin matices?
Estas preguntas ayudan a activar el pensamiento racional y a reducir la carga emocional desproporcionada.
- La técnica del porcentaje
Otra herramienta útil es asignar porcentajes reales de importancia o probabilidad.
Por ejemplo: “Esto que me preocupa, ¿cuánto afectará mi vida realmente, del 0% al 100%?”
A menudo descubrimos que lo que parecía un “fin del mundo” pesa un 10% en nuestra vida total.
- Aceptar lo que no depende de ti
Relativizar también implica aceptar la falta de control total. En Los Llanos Psicología, trabajarás con la idea de diferenciar entre lo que depende de uno (acciones, esfuerzo, actitud) y lo que no depende (las reacciones ajenas, el azar, las circunstancias).
Centrarse en lo controlable disminuye la ansiedad y da un sentido de eficacia personal.
- Practicar la autocompasión
Las personas que dramatizan suelen ser muy duras consigo mismas. Desde la Psicología Cognitivo Conductual con el psicólogo Gabriel Quintanilla aprenderás a promover la autocompasión: hablarte con la misma comprensión con la que apoyarías a alguien querido.
Nadie afronta los problemas con lucidez cuando se siente culpable o inútil. La calma mental empieza por tratarte con gentileza.
- Convertir el hábito en práctica diaria
Relativizar no es una habilidad instantánea, sino un entrenamiento mental. Algunas ideas para mantenerlo:
- Llevar un registro de pensamientos exagerados y sus alternativas realistas.
- Dedicarse cinco minutos diarios a revisar un problema desde distintas perspectivas.
- Recordar experiencias pasadas en las que algo que parecía enorme terminó siendo manejable.
Con la práctica, en los Llanos Psicología, el Psicólogo Gabriel Quintanilla te ayuda a reducir la intensidad emocional y aumentar la sensación de control.
Conclusión
Relativizar no es indiferencia: es una forma inteligente de cuidar tu salud mental.
Desde la psicología cognitivo-conductual, se trata de aprender a pensar de manera más flexible, reconocer que los pensamientos no son verdades absolutas y que, con entrenamiento, podemos dejar de ver montañas donde solo hay colinas.
Si quieres trabajar este tema ponte en contacto con el Psicólogo Gabriel Quintanilla de Los Llanos Psicología: www.losllanospsicologia.com o puedes reservar cita directamente en www.doctoralia.com