Hay momentos en los que uno ya no sabe si está cansado, triste o directamente roto por dentro. A veces ni siquiera hay una razón concreta. Lo cierto es que te arrastras por los días como si llevaras una mochila invisible cargada de piedras. Todo cuesta. Lo que antes te hacía ilusión ahora apenas te provoca un bostezo mental. Y lo peor: te preguntas si esto será para siempre.
La depresión en adultos no aparece con un cartel de bienvenida. No golpea como una puerta que se cierra, sino como una ventana que se va empañando sin que te des cuenta. De pronto, estás al otro lado, viendo tu vida pasar. Pero sin ganas de asomarte.
Desde nuestra experiencia en Los Llanos Psicología, en Albacete, acompañamos cada semana a personas que se sienten así. Personas que no entienden lo que les pasa, que creen que están fallando, que ya deberían haber “salido” de esto. Y no, no es cuestión de fuerza de voluntad. Es cuestión de entender, de tratar, de cuidar. De no caminar solo.
Lo que te vas a llevar si sigues leyendo
Este no es un artículo de autoayuda de dos párrafos y tres frases hechas. Aquí vas a encontrar una guía completa, honesta y útil para entender la depresión sin adornos ni tecnicismos innecesarios.
Vamos a contarte:
- Qué es realmente la depresión, más allá de lo que dice Google.
- Cómo reconocer sus síntomas, incluso los que no parecen “tan graves”.
- Qué la causa (spoiler: no es porque seas débil).
- Cuándo es el momento de pedir ayuda —y por qué no deberías esperar más.
- Cómo es el tratamiento psicológico que de verdad funciona.
- Qué puedes hacer desde hoy para empezar a sentir un poco de alivio.
¿Qué es exactamente la depresión en adultos?
No es tristeza. No es apatía. No es estar de bajón. Es todo eso junto y algo más. Es como si se te hubieran desenchufado las emociones, la energía, las ganas. Y aunque la vida siga, tú te vas apagando por dentro, sin que nadie lo note del todo.
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta al cuerpo, a la mente y a la forma en la que te relacionas con el mundo. No tiene una sola cara. A veces se presenta con lágrimas. Otras, con rabia. O con esa sensación rara de estar desconectado de todo, incluso de ti.
Algunos síntomas que vemos a menudo en consulta
- Una tristeza que no se va ni aunque todo esté “bien”.
- Pérdida de interés por lo que antes te ilusionaba.
- Cansancio permanente. Te levantas y ya estás agotado.
- Sueño irregular: te desvelas por la noche o dormir no te descansa.
- Dificultad para concentrarte o tomar decisiones sencillas.
- Sensación de inutilidad o culpa injustificada.
- Pensamientos que dan miedo: desde “no puedo más” hasta “mejor si no estuviera”.
Y ojo: la depresión no siempre es evidente. Hay personas que la disimulan tan bien que desde fuera parecen estar perfectamente. Pero por dentro están sobreviviendo.
No es tu culpa. Así funciona la depresión
Si hay algo que repetimos mucho en sesión es: esto que te pasa no es culpa tuya. Porque la mayoría de la gente que sufre depresión también carga con una culpa que no le corresponde.
¿De dónde viene todo esto?
La depresión no tiene una sola causa, pero suele ser la suma de varias cosas:
Tu cuerpo
- Tu biología cuenta. Hay personas con una predisposición genética mayor a sufrir trastornos del estado de ánimo.
- Algunos desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina o la dopamina influyen directamente en cómo te sientes.
Tu historia
- Vivencias duras no resueltas. Un duelo mal cerrado, una infancia complicada, una ruptura que dejó cicatriz.
- Una exigencia constante, una autoestima frágil, o ese patrón de ser siempre el fuerte para los demás.
Tu entorno
- Estrés laboral, soledad, precariedad, cuidar a otros sin cuidarte a ti.
- Falta de red de apoyo o vivir en modo supervivencia durante demasiado tiempo.
En Los Llanos Psicología, cuando tratamos una depresión, no miramos solo los síntomas. Miramos tu historia completa. Porque la depresión no nace en el vacío. Y tratarla no consiste solo en “estar más animado”, sino en reconstruirte por dentro.
¿Y cómo se sale de esto? Tratamientos que sí funcionan
La depresión tiene tratamiento. Y sí, funciona. Pero no hay fórmulas mágicas ni recetas universales.
Así lo abordamos en consulta
Utilizamos principalmente terapia cognitivo-conductual, combinada con otros enfoques según cada caso. Esto significa trabajar en dos planos:
- Lo que piensas: identificar esos pensamientos automáticos que te sabotean sin que te des cuenta. Como ese “no sirvo para nada” que repites sin parar y que no es verdad.
- Lo que haces (o has dejado de hacer): ayudarte a retomar rutinas que te protejan del vacío. Aunque al principio cueste. Porque moverse, aunque sea poquito, cambia cosas por dentro.
También exploramos qué heridas emocionales siguen abiertas. Qué partes de ti necesitas cuidar mejor. Y cómo reconstruir tu autoestima sin necesidad de exigencias imposibles.
En algunos casos, recomendamos también tratamiento médico (antidepresivos), siempre con seguimiento psiquiátrico. No es una solución por sí sola, pero puede ayudarte a tener más energía para trabajar en terapia.
¿Cuándo acudir al psicólogo por depresión?
Hay señales que no deberías ignorar, aunque aún no “te sientas tan mal”:
- Llevas más de dos semanas sin motivación, sin ilusión, sin ganas de nada.
- Todo te pesa. El trabajo. Las conversaciones. La vida.
- Sientes que has perdido el rumbo. Que vives con piloto automático.
- Has pensado en hacerte daño. O te has preguntado si vale la pena seguir así.
Si algo de esto te suena, ya es motivo suficiente para pedir ayuda. Sin esperar a tocar fondo. En Los Llanos Psicología puedes hacerlo con total confianza. Sin etiquetas. Sin prisa. Pero sin silencio.
Cosas que puedes hacer desde ya (aunque no tengas fuerzas)
Sabemos que cuando estás mal, cualquier consejo suena a “demasiado”. Pero aquí van algunas cosas que hemos visto funcionar:
Microacciones con impacto real
- Haz una sola cosa por ti cada día: una ducha larga, un paseo corto, un café sin culpa.
- Apaga el modo multitarea. Haz menos, pero hazlo presente.
- Escribe lo que sientes, sin filtro, sin buscar soluciones.
- Habla con alguien, aunque no tengas nada importante que decir.
Y si no sabes por dónde empezar, empieza por pedir cita.
Mitos y verdades sobre la depresión
- “Esto es una moda”: No. Es un problema real, que mata más de lo que se dice.
- “Yo no tengo motivos para estar mal”: No necesitas justificación externa. La depresión no pide permiso.
- “Esto me va a durar para siempre”: Falso. Con ayuda, se sale. Lo hemos visto muchas veces.
- “No quiero medicarme”: No siempre es necesario. Y si lo es, no te convierte en alguien débil.
¿Te suena todo esto? Entonces ya sabes lo que toca
Si te has sentido identificado en algún momento leyendo este artículo, no lo ignores. No es una casualidad que hayas llegado hasta aquí. Es tu cuerpo, tu mente, tu historia, pidiéndote hacer algo diferente.
En Los Llanos Psicología, estamos a un paso de ti. Te ofrecemos un espacio donde hablar sin miedo, sin juicio y con profesionales que no solo saben lo que hacen, sino que entienden lo que duele.
Reserva tu cita aquí.
Y da el primer paso. Porque no estás solo. Ni roto. Solo estás en pausa. Y podemos ayudarte a volver a andar.